2 años en Suecia

10 Febrero, 2012

Tal día como hoy, hace 2 años que llegué a Estocolmo con dos maletas de 20 kilos cada una más una mochila donde llevaba 10 kilos más, un equipaje de 50 kilos para una experiencia que me ha marcado y me ha cambiado mi vida, de cabo a rabo, ese día se iniciaba el último capítulo de un libro, con una incorporación de nuevos personajes que en el nuevo libro que he iniciado desde hace pocos meses, están teniendo un gran protagonismo.

Han sido dos años que he hecho de todo, no se me han caído los anillos, he trabajado desde cocinero en un restaurante de tapas hasta de guía turístico (con acreditación, como debe de ser), para turistas españoles que llegaban en crucero y para grupos pequeños.

Dos años de lucha diaria por seguir aquí y es que las cosas no te las regalan, hay que ganárselas y agradezco haber hecho este esfuerzo porque ahora las se valorar, porque me han costado literalmente sangre, sudor y lágrimas.

Tengo que agradecer estos dos años a toda la gente que he conocido, tengo la suerte de haber hecho GRANDES AMIGOS, y con eso no quiero infravalorar a los amigos que tengo en España, pero llegar a un país nuevo, solo, sin conocer a nadie, es duro y más cuando llegas en febrero, recuerdo que estaba todo nevado, no tenía muy claro donde dormiría, el primer día fue muy estresante, pero gracias a Roger, un amigo que conocí en una web de intercambio de sofás  (couch surfing) pude estar 3 noches mientras buscaba algo más estable, lo encontré, donde estuve un par de semanas, luego me mudé a otro lugar, 3 meses, luego a otro apartamento 3 meses más, siempre compartiendo piso, y luego vino ya mi propio apartamento… y hasta ahora.

Tengo que agradecer enormemente a los integrantes del club de fans del Melodifestivalen (el OGAE Sueco), porque me abrieron las puertas de sus casas y también de sus corazones, gracias a ellos pude empezar a hacer amigos y puedo decir que gracias a este grupo hoy soy más feliz que nunca, especialmente a amigos como Máximo, Tony, Robert, Calle o Micke, que grandes que son! (¡os quiero!) y a partir de aquí he conocido a más gente, gente fantástica, increíble.

No quiero olvidarme tampoco de otros amigos que he hecho aquí que me han ayudado mucho como Maribel, Ivan, Ferran, Sergio o Paco entre muchos otros.

También es cierto que he perdido cosas viniendo aquí, pero las he podido compensar y las que no, como la familia y los amigos siempre nos quedan los aviones, Twitter o Skype.

He pasado dos años en Suecia pero el gran cambio vino hace pocos meses, un cambio que ha potenciado aun más las ganas de seguir aquí, porque es donde tengo a mis amigos de cada día, mi trabajo y donde tengo mi futuro a todos los niveles y quien sabe, quizás mi próxima pareja sea sueca (ya sea de nacionalidad o residente como yo), tan sólo me dejo llevar, si tiene que llegar, ya llegará.

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