Crisis de valores

7 mayo, 2010

Cada día que paso aquí, más me doy cuenta como nos tienen engañados en España, nos venden que somos los mejores y nos lo creemos, nos enorgullecemos, nos encanta mirar a los demás por encima del hombro, nos importan un pimiento los demás. Vivimos cegados por la prepotencia, nuestros discursos son los mejores, siempre tenemos la razón, nunca nos equivocamos y si a nosotros nos va mal, siempre hay alguien que le va peor y encima nos reímos en su cara. Mi música es mejor que la tuya, mi coche es mejor que el tuyo y follo más veces que tu y nos quedamos tan anchos, pero en el fondo no somos nadie, somos como pequeñas islas vacías que para que nuestra vida tenga sentido debemos de criticar a los demás, y así nos va.

Aunque pueda parecer un actuación individual, se convierte en un sentimiento general, en una forma de hacer generalizada, donde impera “si ese lo hace ¿por qué no lo voy a hacer yo?”, donde el listo es el ladrón y el que cumple un pardillo.

Este sentimiento ya forma parte de nuestra cultura y es una pena, es una desgracia que nos va acompañar durante generaciones porque nadie hace nada, porque es nadar contracorriente y lo único que nos queda es resignarse o emigrar.

Durante estos días estoy aprendiendo mucho, tengo una visión mucho más amplia en comparación a antes de esta aventura, donde estoy montando mi propio puzzle del mundo y así entender el porque de muchas cosas.

No quiero decir que estoy en un paraíso, ni mucho menos, pero puedo ver nuestro pequeño país desde otro punto de vista diferente y darme cuenta de cosas que no veía.

Sin ir más lejos me di cuenta que a nivel gastronómico los italianos se han comido el norte de Europa, su aceite es considerado el mejor y sus quesos, vinos, embutidos, salsas,… dejando nuestra gastronomía como algo secundario, cuando puedo decir que en muchos campos nuestros productos son mil veces mejores que los suyos, incluso algunos productos “Made in Italy” son producidos en España como el aceite de oliva, pero ¿qué tienen los italianos que no tengamos los españoles? muy fácil, ellos se han sabido vender y todo gracias al apoyo institucional de sus gobiernos, regiones, cooperativas, empresas y toda su maquinaria está bien engrasada para trabajar todos enfocados a situar sus productos como los mejores del mundo, aunque no lo sean.

Cuando sale un nuevo producto italiano que se quiere vender aquí tenemos publicidad, promociones, ferias, muestras gratuitas, charlas… y esto cuesta dinero, mucho dinero, pero se invierte porque todo va enfocado a vender y a promocionar y a que ese producto forme parte de su cultura, en cambio, cuando un español quiere llevar sus productos a estas tierras solo puedes esperar una palmadita en la espalda y un “que tengas suerte” de las instituciones españolas.

Hace poco escuché en una radio catalana que dos barceloneses tras no encontrar trabajo en España decidieron dejar a sus familias para irse a Australia y montar un restaurante con productos gastronómicos españoles, contactaron con todas las instituciones habidas y por haber por si había alguna ayuda y su respuesta ha sido nula. Así que…. ¿qué nos podemos esperar de nuestro país o nuestra nación cuando los políticos no hacen nada por nuestros intereses? nada, tan solo nos queda resignarnos y luchar por nosotros, es inútil hacer país porque quienes lo gobiernan son los primeros inútiles, unos ignorantes que solo se mueven por ganar las siguientes elecciones o por unas empresas que año tras año quieren tener más beneficios a costa de recortar servicios y calidad.

Lo peor de todo es que en plena crisis seguimos como si nada, todo sigue igual, no existe ninguna iniciativa interesante o una cabeza pensante que nos alerte de lo que está pasando, cada uno va a la suya, nadie se hace responsable y esto no puede seguir así. La crisis dejó de ser sólo una crisis económica para ser algo mucho peor, en una crisis de valores.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

One comment on “Crisis de valores

Haciendo el sueco © 2017