La buena suerte y la mala suerte

19 Octubre, 2011

Hace ya varios días que no escribo en el blog y creo que me lo perdonarás pero en estos últimos días mi vida está pasando por un camino lleno de incertidumbres y muchas novedades que me están saturando más de lo normal. No te puedo decir si son cosas buenas o malas, porque en esto de la vida y como verás a continuación uno no puede decir cuando algo es bueno o malo hasta que no se mira con perspectiva, o como decía Gandhi “Lo importante es la acción, no el resultado de la acción. Debes hacer lo correcto. Tal vez no esté dentro de tu capacidad. Tal vez no esté dentro de tu tiempo que haya algún resultado.”

Hay una historia que escuché por la radio y que no me canso de repetir que habla de la buena y la mala suerte, una historia a la que ahora me tengo que aferrar para poder entender, o mejor dicho, dejarme llevar.

La historia la he encontrado en internet, en varios lugares, así que como hoy estoy algo perezoso, la voy a pegar aquí poniendo la fuente que es esta: http://www.bemoregroup.es/

Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un caballo para cultivar sus campos. Un día el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaron para condolerse de él
y lamentar su desgracia, el labrador les replicó:

-¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién lo sabe?

Una semana después el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió:

-¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién lo sabe?

Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de los caballos salvajes, fue desmontado y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir:

-¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién lo sabe?

Unas semanas más tarde el ejército entro en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo.

-¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién lo sabe?

Cuando te sientas con mala suerte, cuando pienses que las cosas te van mal, piensa en esta historia, un bache en el camino puede ser una nueva oportunidad.

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