Popularidad

1 junio, 2011

A lo largo de mi vida he ido cosechando varias amistades, conocidos y amiguetes de todo tipo, gente famosa, desconocida y desconocida que quiere ser famosa y me he dado cuenta que normalmente la gente más popular, o al menos la que yo he conocido, me ha sido más fácil llegar a ella.

Por ejemplo Ferran Adrià, a quien le hice una entrevista para el podcast “Dime Tú” (y que podéis escuchar aquí).Para quien no lo conozca es uno de los cocineros más famosos a nivel mundial, una persona a la quien admiro junto con otra cocinera que también le hice una entrevista pero esta vez para La Cocina TV, a Carme Ruscalleda (entrevista parte 1 y parte 2), la mujer con más estrellas Michelín. Aunque parezca mentira fueron dos entrevistas que conseguí de una forma más bien fácil, o al menos no fueron tan difíciles a proporción con otras entrevistas que he realizado o que he intentado hacer, por ejemplo a la Terremoto de Alcorcón, que le quise hacer una entrevista cuando se hizo tan famosa tras la versión de la canción de Madona “Hung up” y que a día de hoy aun sigo esperando una respuesta a los varios emails que le envié.

Hace unos años hablando con un buen amigo que está metido en las más altas esferas del mundo del cine me comentó algo muy parecido, y es que hablar con grandes de Hollywood, incluso tomar una copa con ellos era mil veces más fácil que hacerlo con algún famosete español, tras lo cual, por su especial carácter despotricaba contra ellos con frases “¿Que se han creído que son?”.

Parece ser y sin intención de generalizar, que cuanto más famosa es la persona más social es (siempre existen las excepciones), tal como muestra esta gráfica.

Nadie nace famoso, a excepción de los hijos de estos que heredan el famoseo, como una forma de “monarquía famosil” donde el simple hecho de tener consanguinidad  o haber intercambiado muestras de afecto ya te hacen valedor de esta etiqueta que muchos utilizan para su provecho personal.

En el camino de ser desconocido a ser famoso se puede actuar de dos diferentes formas: Los mediocres y los aspirantes. Los mediocres (representados en la banda central de la gráfica), son gente que normalmente nunca llegará a su meta, tienen una conducta prepotente, engreída y narcisista, donde el resto de la gente está a un nivel inferior y que no merecen ni el respeto ni dedicarle el tiempo al resto de la humanidad porque con ellos mismos tienen suficiente. Son gente que incluso demuestra públicamente que los verdaderos famosos están por debajo de ellos cuando son los primeros que los imitan intentando llegar a donde están ellos, creyendo que actuando de esta forma van a ser incluso mayores que los famosos que en la intimidad imitan. Sus seguidores son principalmente “palmeros” y aquí se quedan. Luego están los aspirantes, gente auténtica que lucha por ser diferente al resto pero sin perder sus orígenes y manteniendo el contacto con la gente que siempre le ha rodeado. Normalmente es gente que llega a ser famosa o al menos lo hace de una forma digna. Uno de los peligros de los aspirantes a famosos si no logran sus objetivos es caer al lado oscuro de la mediocridad, otros que lo consiguen y que sienten que les ha costado demasiado llegar a su meta se comportan como los mediocres, haciendo pagar como venganza al resto de la humanidad lo que les ha costado ser famosos, una actitud que particularmente me desagrada y que acto seguido para mi dejan de ser famosos.

Famosos hay para todos los gustos, puede que para ti mis famosos te sean desconocidos y viceversa, es más, a veces incluso hay gente que cree que sus famosos son los famosos de verdad y el resto es pura chusma. Además es tan fácil hablar negativamente porque eso no delata tus gustos y si no delatas tus gustos no pueden atacarlos, como una forma de autoprotección. Os pondré un ejemplo real, tengo un amigo que se llama Rafael Artesero, es uno de esos amigos que puedes contar siempre con él en cualquier situación, un amigo de todo corazón, es autor, canta y compone música y entre otras cosas es el autor de la canción que representó a España en este Festival de Eurovisión (sí, el autor de “Que me quiten lo bailado”). No todas sus canciones agradan a todo el mundo, de la misma manera (y sin intentar comparar estilos musicales), los Beatles tenían sus detractores, pero lo más gracioso es que las críticas más duras que ha recibido son de gente que en ningún momento decían lo que les gustaba, porque si lo hacían se delataban a ellos mismos siendo vulnerables a críticas por sus gustos musicales.

Y volviendo a la popularidad… para ti, ¿cuales son tus ídolos?

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